El proyecto se ubica en una zona de construcción en pleno centro de la ciudad, rodeado de edificios de oficinas y residenciales con estrictas normas medioambientales. La grúa torre funcionaba originalmente con un generador diésel, que presentaba fallos frecuentes debido a las fluctuaciones en la demanda de energía, lo que reducía su eficiencia y generaba ruido y gases de escape que molestaban a los vecinos.