Ubicado en el remoto sector de la industria pesada de Australia Occidental, este proyecto utiliza una solución de microrred híbrida altamente integrada de nivel de megavatios para abordar las graves fluctuaciones de carga y garantizar un suministro de energía estable y continuo.
Situada en las afueras de Harare, Zimbabue, esta cantera dependía anteriormente por completo de un generador diésel de 600 kVA para alimentar su maquinaria de corte de piedra de gran tamaño.
La comunidad local sufrió una importante reducción en su calidad de vida debido a un suministro eléctrico inestable y poco fiable procedente de la red tradicional.
Las operaciones mineras suelen desarrollarse en entornos remotos y polvorientos, lo que plantea desafíos únicos para la gestión energética. Estos desafíos incluyen: